El Senado de la República aprobó en junio de 2026 licencias por tiempo indefinido para 11 legisladores federales —todos vinculados a Morena y sus aliados— que buscan contender por gubernaturas en las elecciones de 2027. La solicitud se realizó de manera simultánea y coordinada, 18 meses antes de los comicios, rompiendo con la práctica tradicional de separarse del cargo entre tres y seis meses previos a la jornada electoral. Entre los legisladores que solicitaron licencia destaca el senador Félix Salgado Macedonio, figura controversial que en 2021 perdió la candidatura a la gubernatura de Guerrero por acusaciones de abuso sexual.
Una anticipación sin precedentes recientes
En México, la legislación electoral obliga a los funcionarios públicos a separarse de sus cargos antes de competir por otros puestos de elección popular, con el objetivo de garantizar equidad en la contienda y evitar el uso de recursos públicos para fines proselitistas. Tradicionalmente, estas licencias se solicitan entre tres y seis meses antes de las elecciones, un período considerado prudente para hacer campaña sin las ventajas institucionales del cargo.
La decisión de 11 legisladores de solicitar licencias con año y medio de anticipación representa un giro inusual en la estrategia electoral del oficialismo. Según reportó El Universal, las licencias fueron aprobadas para legisladores que aspiran a competir en las nueve gubernaturas que se renovarán en 2027: Coahuila, Durango, Hidalgo, Nayarit, Oaxaca, Quintana Roo, Tamaulipas, Tlaxcala y Zacatecas. Morena controla actualmente seis de estos nueve estados, lo que convierte la elección de 2027 en una prueba crucial para consolidar o expandir su dominio territorial.
La simultaneidad del movimiento sugiere una coordinación desde las dirigencias partidistas, aunque ninguna de las fuentes consultadas incluye declaraciones de la dirigencia nacional de Morena o de los propios legisladores que solicitaron licencia. El País caracterizó el fenómeno como una "cascada de licencias" que "precalienta la inminente disputa interna" del oficialismo hacia 2027, mientras que Animal Político lo describió como una "desbandada" legislativa.
Félix Salgado Macedonio: el caso más visible y controversial
De los 11 legisladores que solicitaron licencia, Félix Salgado Macedonio es el único cuyo nombre fue reportado explícitamente por todas las fuentes consultadas. El senador guerrerense es una figura polarizante en la política mexicana: en 2021 fue designado candidato de Morena a la gubernatura de Guerrero, pero el Instituto Nacional Electoral (INE) le retiró el registro tras acusaciones de violencia sexual contra al menos cinco mujeres. Aunque Salgado negó las acusaciones y denunció una "persecución política", el caso generó una crisis institucional y cuestionamientos sobre los mecanismos de selección de candidatos en Morena.
La solicitud de licencia de Salgado Macedonio en 2026 sugiere que el senador busca una nueva oportunidad para competir por la gubernatura de Guerrero, estado donde mantiene una base de apoyo significativa. Sin embargo, su candidatura potencial enfrenta dos obstáculos: por un lado, las acusaciones de 2021 permanecen sin resolución judicial definitiva; por otro, Morena tendría que definir si vuelve a respaldarlo o si opta por un perfil menos conflictivo.
La ausencia de información sobre los otros 10 legisladores que solicitaron licencia dificulta evaluar el alcance real de este movimiento. No se sabe si todos son senadores o si algunos son diputados federales, ni a qué entidades específicas aspiran. Esta opacidad informativa contrasta con la magnitud del fenómeno y limita la capacidad de los ciudadanos para entender qué está en juego en cada estado.
La reacción de la oposición: entre el silencio y la crítica difusa
La respuesta de la oposición al movimiento oficialista fue desigual. Según las fuentes consultadas, Ricardo Anaya Cortés, coordinador del Grupo Parlamentario del PAN en el Senado, concedió una entrevista en el Patio del Federalismo —un espacio emblemático del Senado— en respuesta a las licencias. Por su parte, la diputada Kenia López Rabadán (presumiblemente del PAN, aunque las fuentes no lo especifican) ofreció una conferencia de prensa en el mismo recinto.
Sin embargo, ninguna de las fuentes disponibles incluye declaraciones textuales de Anaya o López Rabadán, lo que impide conocer los argumentos específicos de la oposición. ¿Cuestionaron la legalidad de las licencias anticipadas? ¿Denunciaron posible uso de recursos públicos para campaña anticipada? ¿Señalaron afectación al trabajo legislativo? La ausencia de estas voces en la cobertura mediática sugiere una cobertura apresurada, limitada a registrar que ocurrieron eventos de prensa sin profundizar en su contenido.
Esta falta de profundidad es significativa porque la oposición tendría argumentos potenciales para cuestionar el movimiento. Por ejemplo, los 11 legisladores que solicitaron licencia serán sustituidos por sus suplentes, quienes cobrarán dietas completas durante 18 meses mientras los titulares hacen campaña en sus estados. Este costo fiscal no fue calculado ni mencionado por ninguna fuente, a pesar de que representa un gasto público directo derivado de decisiones políticas.
Ventajas de la anticipación: construir presencia sin fuero
¿Por qué adelantar la separación del cargo 18 meses antes de las elecciones? Existen al menos dos interpretaciones no excluyentes. La primera es que los legisladores buscan tiempo para construir presencia territorial en estados donde no necesariamente tienen arraigo. Un senador o diputado federal que aspira a gobernar un estado necesita mostrarse, recorrer municipios, construir alianzas locales y diferenciarse de otros aspirantes de su mismo partido. Separarse del cargo con anticipación les permite dedicarse de tiempo completo a esta tarea sin las restricciones del trabajo legislativo.
La segunda interpretación es que Morena busca definir candidaturas tempranamente para evitar disputas internas que podrían debilitar al partido. En 2021 y 2024, varios procesos de selección de candidatos de Morena fueron conflictivos, con acusaciones de imposición, encuestas manipuladas y divisiones que terminaron beneficiando a la oposición. Al adelantar las licencias, la dirigencia nacional podría estar enviando señales sobre quiénes son los "aspirantes oficiales" en cada estado, aunque esto generaría tensiones con cuadros locales que también buscan la candidatura.
El País fue el único medio que mencionó una "disputa interna" en el oficialismo, aunque sin ofrecer detalles sobre su naturaleza o intensidad. ¿Se trata de competencia entre corrientes ideológicas de Morena? ¿De fricciones entre liderazgos federales y estatales? ¿De conflictos entre Morena y sus aliados del Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde? Sin datos adicionales, es imposible evaluar si las licencias anticipadas resuelven o agravan estas tensiones.
El mapa electoral de 2027: territorios en disputa
Las nueve gubernaturas que se renovarán en 2027 representan un tablero estratégico para todos los partidos. Morena controla actualmente seis de estos nueve estados, un dominio que busca mantener o expandir. Sin embargo, el oficialismo enfrenta desafíos significativos en algunos territorios:
En Coahuila, el PRI mantiene una estructura política tradicional y ha gobernado el estado casi ininterrumpidamente desde la alternancia de 2000. En Durango y Tamaulipas, la competencia entre PRI, PAN y Morena ha sido históricamente cerrada. Hidalgo y Tlaxcala experimentaron alternancias recientes que evidencian volatilidad electoral. En Oaxaca, Morena enfrenta el reto de las demandas de pueblos indígenas y sistemas normativos propios que no siempre se alinean con la agenda federal.
La decisión de 11 legisladores de solicitar licencias simultáneas sugiere que Morena considera estos nueve estados como prioridad estratégica. Sin embargo, la falta de información sobre qué legisladores aspiran a qué estados impide trazar un mapa preciso de la estrategia oficialista. ¿Hay más de un aspirante de Morena en algunos estados, lo que implicaría competencia interna? ¿Algunos de los 11 legisladores son del PT o el Verde, lo que complicaría la coordinación de alianzas? Estas preguntas permanecen sin respuesta.
Precedentes legales y zonas grises
Aunque la legislación mexicana establece que los funcionarios públicos deben separarse de sus cargos para competir en elecciones, no especifica un plazo mínimo de anticipación. Esto significa que, en términos estrictamente legales, solicitar licencia con 18 meses de anticipación no viola ninguna norma. Sin embargo, existen zonas grises que generan cuestionamientos:
Primero, ¿los legisladores que solicitaron licencia pueden hacer campaña anticipada sin violar la veda electoral? La legislación prohíbe la promoción personalizada de funcionarios fuera de los tiempos oficiales de campaña, pero no está claro si esta restricción aplica a quienes ya se separaron del cargo. Segundo, ¿los legisladores mantienen prerrogativas como fuero constitucional mientras están con licencia? Si es así, gozarían de protección legal que sus competidores no tienen. Tercero, ¿existe obligación de transparentar el origen de los recursos que financiarán 18 meses de actividad política anticipada?
Ninguna de las fuentes consultadas abordó estos aspectos legales, a pesar de que son relevantes para evaluar si el movimiento es legítimo o abusivo. La ausencia de análisis jurídico en la cobertura mediática evidencia una debilidad del periodismo político mexicano: la tendencia a reportar eventos sin contextualizarlos en el marco legal aplicable.
El costo fiscal y legislativo de las licencias
Un aspecto ignorado por todas las fuentes es el costo fiscal de las 11 licencias simultáneas. En México, los senadores perciben una dieta mensual aproximada de 140,000 pesos, mientras que los diputados federales reciben cerca de 130,000 pesos. Si los 11 legisladores son senadores (el escenario más costoso), sus suplentes cobrarán durante 18 meses un total aproximado de 27.7 millones de pesos. Si son diputados, el monto sería cercano a 25.7 millones de pesos. Estas cifras no incluyen prestaciones adicionales ni gastos de operación.
Además del costo monetario, las licencias generan un costo legislativo. Los suplentes que asumen los escaños no necesariamente tienen la experiencia, conocimiento técnico o capital político de los titulares. Esto puede afectar la calidad del trabajo en comisiones, la capacidad de negociación en el pleno y la representación efectiva de los ciudadanos. Si los 11 legisladores pertenecen a comisiones clave (Hacienda, Justicia, Relaciones Exteriores), su ausencia podría tener consecuencias en la aprobación de leyes relevantes.
Tampoco está claro cómo afecta el movimiento el balance de poder en ambas cámaras. Si los 11 son senadores, Morena y sus aliados perderían temporalmente parte de su mayoría calificada (si es que la tienen en el Senado). Si son diputados, el impacto sería menor dado que Morena tiene una mayoría más holgada en la Cámara baja. Sin datos sobre la composición de los 11 legisladores, es imposible evaluar este aspecto.
Lo que falta por saber
La cobertura mediática del fenómeno dejó más preguntas que respuestas. Primero, ¿quiénes son los otros 10 legisladores que solicitaron licencia además de Félix Salgado Macedonio? Sin esta información, es imposible entender el mapa electoral real de 2027. Segundo, ¿existe un acuerdo desde la dirigencia nacional de Morena o la Presidencia de la República para respaldar a estos 11 aspirantes, o se trata de decisiones individuales? Tercero, ¿qué dijeron específicamente Ricardo Anaya y Kenia López Rabadán en sus intervenciones públicas?
Cuarto, ¿ha ocurrido un fenómeno similar en sexenios anteriores? ¿Hay precedentes de licencias masivas anticipadas, o esto marca un cambio en la cultura política mexicana? Quinto, ¿qué opinan los dirigentes estatales de Morena en los nueve estados en disputa? ¿Respaldan a los legisladores federales que buscan la gubernatura, o consideran que se trata de imposiciones desde el centro?
Sexto, ¿cuál será la respuesta de PRI, PAN y PRD en estos estados? ¿Buscarán alianzas opositoras como en 2021 y 2024, o competirán por separado? Séptimo, ¿qué papel jugará la presidenta Claudia Sheinbaum en la definición de candidaturas? Como líder del oficialismo y figura con capital político propio, sus preferencias podrían inclinar la balanza en las disputas internas de Morena.
Finalmente, ¿cuál será el desempeño legislativo de los suplentes durante los próximos 18 meses? Si su trabajo es deficiente, el movimiento podría generar costos políticos para Morena en términos de percepción ciudadana. Si, por el contrario, los suplentes demuestran capacidad, el partido podría argumentar que renovó sus cuadros sin afectar la productividad legislativa.
Un laboratorio de anticipación electoral
La solicitud simultánea de licencias por parte de 11 legisladores oficialistas convierte a México en un laboratorio de anticipación electoral. Si la estrategia resulta exitosa —es decir, si los 11 legisladores logran posicionarse en sus estados y ganar las candidaturas sin generar conflictos internos— es probable que otros partidos adopten la misma táctica en el futuro. Si, por el contrario, la anticipación genera desgaste, divisiones o cuestionamientos legales, podría convertirse en un precedente negativo.
El fenómeno también plantea interrogantes sobre la profesionalización de la política en México. ¿Es deseable que los legisladores federales vean sus cargos como trampolines hacia gubernaturas, en lugar de como responsabilidades de largo plazo? ¿Debería la legislación establecer plazos máximos de anticipación para solicitar licencias, con el fin de evitar que los funcionarios abandonen sus puestos demasiado pronto?
En los próximos meses, será fundamental observar tres indicadores: primero, si surgen más licencias de legisladores que no fueron reportados en la cobertura inicial; segundo, si los partidos de oposición presentan impugnaciones legales o denuncias ante autoridades electorales; tercero, si los 11 legisladores logran construir narrativas convincentes sobre por qué dejaron el Congreso con 18 meses de anticipación. La respuesta a estas preguntas definirá si el movimiento fue una estrategia audaz o un error de cálculo del oficialismo.

